Jugando a ser otro












JUGANDO A SER OTRO

El espejo me mira y guarda silencio
en esa mirada inversa
que también es la mía.
Solo una sonrisa callada;
burlezca mueca
de labios distendidos
en ese jugar a ser otro
que no se acomoda a mí.

Me voy y queda quieto,
sin mi reflejo pero feliz por los dos.

A las diez
salí con el mismo peinado,
el mismo rostro
y la misma alegría.
A las diez le hice caso al espejo
y en la calle,
a este yo de siempre
le saludaron los amigos.

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